
En las siguientes líneas pasaremos a desarrollar el
proceso de creación de una empresa a través
de dos elementos:
La idea
En la actualidad, el hecho de crear una empresa
y, en concreto, una Pequeña y Mediana Empresa (PYME),
se ve acompañado de un alto grado de incertidumbre
en función de las características que presenta
el mundo económico actual, y más específicamente
la alta competencia existente en cada uno de los sectores
de actividad.
No basta con crear simplemente una empresa, sino que se trata
de asegurar su viabilidad y su futuro, para lograr que los
recursos dedicados no se malgasten inútilmente.
Todo proyecto de empresa se desarrolla en torno a una idea,
que surge como consecuencia de la detección de oportunidades
de negocio, en la producción de bienes o servicios
demandados por la sociedad. ¿Cómo surge la idea?
De múltiples formas. Por ejemplo:
- Por la invención.
- Por las aficiones o hobbies.
- Por la observación de las tendencias sociales y
nuevas necesidades.
- Por la investigación de nuevos usos para cosas
ordinarias.
- Por la experiencia en el trabajo, mediante:
- Perfeccionamiento de procesos productivos o de servicios.
- Nuevos conocimientos, nuevos productos innovadores.
- Nuevos servicios.
Es imprescindible preguntarse cuál
es la necesidad que se pretende cubrir y constatar que no
está ya cubierta por otro producto o servicio. En caso
contrario, comprobar si este hecho se produce de modo adecuado.
El promotor
Antes de comenzar a plasmar el diseño
de nuestra idea sobre el papel, es necesario reflexionar sobre
uno mismo, ya que no todas las personas poseen las cualidades
y los conocimientos para crear una empresa y dirigirla después
(se pueden adquirir). Por ello, primero deberemos considerar
los siguientes aspectos:
- Nuestras cualidades personales, valorando:
- Capacidad para asumir riesgos y afrontarlos.
- Capacidad organizativa.
- Capacidad creativa e innovadora.
- Nuestros conocimientos profesionales:
- Experiencia en el trabajo, a poder ser en el sector
en el quepensamos competir.
- Conocimiento de experiencias ajenas similares.
- Evolución del entorno y, en especial, nuevas
oportunidades demercados y de productos.
- Conocimientos comerciales y técnicos.
- Experiencia como empresario o gerente.
Es muy posible que no tengamos los conocimientos
profesionales necesarios; por eso, deberemos conseguir un
complemento, bien mediante la formación y preparación
en aquellas materias carenciales, bien mediante la búsqueda
de socios que complementen nuestros conocimientos, o simplemente
mediante la contratación de servicios exteriores especializados
(consulting, gestorías, asesorías jurídicas,
profesionales especializados...).
En cualquier caso, si sentimos gran entusiasmo por nuestra
idea, y nos encontramos dispuestos a asumir riesgos y a trabajar
duro, podremos traducir nuestra idea al papel, desarrollando
por escrito un proyecto de empresa, que aclare la presunta
viabilidad de nuestra iniciativa, acercándonos a la
realidad del sector donde pensamos introducirnos.
El primer elemento material a estudiar, por su importancia,
será el lugar donde vamos a iniciar la actividad. Para
ello, deberemos buscar uno que cumpla los requisitos de dimensión. |